Japanese exposure 3


Antes de la llegada a Japón, pensaba en cómo cambiaría mi forma de ver las cosas este viaje.

Estos 10.775 km me han servido para poner distancia con muchas cosas que he dejado allí. Esto de viajar solo tiene sus desventajas pero también tiene a su favor otras muchas, ese voto de silencio autoimpuesto (salvo alguna conversación ligerita en inglés con japoneses o algún español despistado, como yo), esa tranquilidad de ser absolutamente libre en las decisiones que tomas (ahora me paro aqui porque me apetece, ya no veo más palacios por hoy, me tomo dos cervezas aqui…). Y sobre todo el viaje interior que aunque suene a tópico, estúpido y pretencioso, es cierto que ocurre. Ya lo experimenté en mis dos sesiones del Camino de Santiago, pero aquello fue una anécdota en comparación con esto.

Hoy iba en el Shinkansen (el tren bala) entre Hiroshima y Kobe, para luego hacer trasbordo e irme a Kioto.  Todo ufano con mi miniportátil Thinkpad (comprado a precio de saldo en el barrio tecnológico de Tokio), viendo una de mis series favoritas, Northern Exposure (Doctor en Alaska,) la cual he revisitado después de algunos años, con la sonrisa en la cara todo el viaje por un episodio gracioso y especial a la vez. Y de repente  te das cuenta que tienes uno de esos momentos con los que de vez en cuando te obsequia la vida, estas contento, satisfecho. Woody Allen tenía razón cuando dice en Hanna y sus hermanas aquello de «yo era feliz y no me daba cuenta» cuando él cree tener un tumor cerebral del tamaño de una pelota de tenis. Es cierto, muy pocas veces te das cuenta lo bien que estás hasta que lo pierdes, pero hoy lo he sabido valorar.

Primero por ese momento mágico en el tren y segundo cuando llegué al hotel. Aquí era de noche y mientras toda mi familia comía junta, excepto Marcos y yo, en un restaurante madrileño. Me mandaron fotos por whatsapp y la verdad es que moló saber que a alguien por ahí le importas. Afortunadamente esos son mayoría absoluta, de esos otros que tantas veces decepcionan y que son algo residual, nada que decir. Cuando estás metido en el día a día no tienes tiempo para pararte a pensar en qué ocurre con ellos pero ahora si. Ya he hecho selección o como dicen en el Quijote, escrutinio.

Pensaba subir un video de una parte del episodio de hoy de Doctor en Alaska, que es muy esclarecedora de lo que hoy he sentido pero se ve que todo el rollo multimedia se me va de las manos y no me está funcionando como debiera. quizá mañana lo vuelva a intentar y subir fotos también, pero eso será mañana, ahora me voy a dormir que me he despertado y me apetecía escribir y ¿por qué no hacerlo?


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3 ideas sobre “Japanese exposure

    • wallflower
      wallflower Autor

      Pues ahora estoy en el hotel de Narita, cerca del aeropuerto, mañana salgo a las 03:30, hora de Madrid, y llegaré sobre las 19:30 horas, después de hacer escala en Amsterdam. Muy emocionante el viaje en todos los sentidos, ha habido tiempo para todo. De lo mejor que he hecho en mi vida y si no lo he contado y he subido fotos es porque quería exprimirlo al máximo y había que dar prioridad a ver cosas, pasear, etc. Cuando llegué lo haré, ya tendré tiempo…Un abrazo Angie y gracias por escribir.
      PD Por cierto está guapo el video de youtube. Alone in Kyoto de Air, banda sonora de Lost in Translation, ahí va, http://www.youtube.com/watch?v=7xfb5vYxYk4

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    zaphiedad

    Jajajajja, justo ese te iba a poner, pero por ser un poco más original…
    Bueno, pues ya me contarás la experiencia cuando estés aquí, por que lo del skype con mis horarios… y los tuyos… imposible.
    Buen viaje Alber.